Los antiguos egípcios ya intercambiaban anillos en los ritos matrimoniales, alrededor del año 2800 a.C. Para los egipcios, er círculo era una forma que no tenía principio ni fin y simbolizaba la eternidad. Al fin y al cabo, el materimonio representaba esto.
No fue hasta el siglo III aC cuando el anillo nupcial se colocó en el tercr dedo (sin contar el pulagar) de la mano izquierda. Los griegos creían que cierta vena "la del amor" se comunicaba des de este dedo directamente al corazón. Los romanos y los cristianos adoptaron como propio esta costumbre.
La tendencia en estos últimos años a la hora de comprar unas alianzas es el típico oro amarillo, aunque últimamente se ha puesto de moda el oro blanco, pulido o mate con la posibilidad de combinarlo con el oro tradicional. Pero también el oro rosado y el platino.
Respecto a la líneas, se tiende hacia direcciones más frías, más centroeuropeas. La alianza es una de las pocas joyas unisex del mercado, hecho que ha impuesto unas líneas más austeras y más simples para que las puedan llevar tanto hombres como mujeres. Aunque últimamente, hay la tendencias de escoger la misma alianza, pero a la novia encastarle un brillante. Pero en general, el común denominador es austeridad y senzillez al escoger las alianzas.
No nos tenemos que olvidar grabar las alianzas. La tendencia actual es llevar los nombres invertidos, él lleva el nombre de ella y ella el de él, y la fecha. Pero tampoco tenomos que olvidar encargarlas con tiempo, ya que no siempre se tienen en el almacén todas las tallas.
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