Sobre este dilema no hay nada escrito. Es cuestión de modas y no paso de calidad. Actualmente se ha traído mucho y se continúa trayendo el oro blanco, sin descartar el oro amarillo como rey de la joyería. De todos modos, todo parece apuntar que el oro amarillo volverá a imponerse de aquí a unos años. La grande mayoría de las joyas que se comercializan aquí a Catalunya son de 18 kirats, que quiere decir que de las 24 partes que contiene el oro puro (no preparado por trabajar), 18 partes son totalmente de oro y el resto es aleació de diferentes metales. el aleació es necesaria por poder trabajar el metal precioso con flexibilidad y ductabilitat suficiente por poderlo moldejar en forma de joya. Por ejemplo, el oro amarillo tiene 18 partes de oro y el resto es aleació de cobre y plata. Por conseguir el oro blanco se sigue el mismo procedimiento de 18 partes de oro, pero el aleació en este caso será de paladi, níquel o platino., en diferentes proporciones. Por esto se pueden conseguir diferentes colores de oro trabajado, como el oro blanco, amarillo, rojo, verde, negro... Siempre teniendo como base los 18 kilats de oro. - Tan el oro blanco como el oro amarillo tienen la misma proporción de oro puro, por lo tanto, no tenemos que creer que el oro blanco trae menos oro por el sol hecho de no ser tanto amarillo. - Tenemos que tener en cuenta que el oro blanco es un poco más caro, porque el platino es el doble de precio que el oro, adeudado a su poca presencia en la naturaleza. - el oro blanco agranda todavía más el diamante, dándole más blancor y luminosidad. Con oro blanco conseguirás más discreción. - el oro amarillo define claramente el contorno o montura en la cual está montat el diamante. Con oro amarillo resaltarás más la pieza en sí y te verás más enjoyada.
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