El Protocol
 LANZAR EL ARROZ
 SIMBOLOS CEREMONIALES
 EL PROTOCOLO DURANTE LA CEREMONIA
 El cumpleaños del amor
LANZAR EL ARROZ
Una de las más populares tradiciones en las bodas, es la de lanzar arroz al nuevo matrimonio a la salida de la ceremonia. Pero alguna vez has pensado en los orígenes de esta tradición?

Según  parece, esta costumbre proviene de Oriente y simboliza un deseo de prosperidad para la pareja que se acaba de casar. Hay indicios de que se celebra en Europa des de la Edad Media, desde donde más tarde se llevó a América. Antiguamente, además de arroz también se lanzaba trigo y otros tipos de cereales como simbolismo del deseo de bienestar para el nuevo matrimonio.

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SIMBOLOS CEREMONIALES
simbologia dels vels, les corones i els petons A lo largo de los siglos han sido muchos los rituales nupciales que se han mantenido, mientras que otros han desaparecido completamente. Por ejemplo, en esta edición os explicamos dos rituales que se han mantenido, pero que a lo largo de los años se han adaptado a las nuevas generaciones:

El beso en los labios
La mediación del beso tiene, histórica y jurídicamente, una función similar a la de la imposición de los anillos. Entonces, es un testimonio del matrimonio en sí, derivado de los pasos del poder paterno al poder material. El beso fue considerado en el Derecho Romano fundamental como a confirmación, conclusión o perfeccionamiento de una relación nupcial. Si había mediación de un beso quedaban formalizadas las donaciones entre los novios. A España tiene interés la comunicación de Constantino al Vicario de las Españas, al año 336, en el cual se le atribuye valor jurídico por lo que hace referencia a las bodas privadas. Esta misma doctrina es aplicada en un pasaje del Código Teodosi, que determina el valor del enlace nupcial con la mujer que lleve con ella el barón, con o sin la voluntad expresa de esta, si hubiera habido un beso. El beso fue tambien un mecanismo de fidelidad en el mundo feudal, donde los criados besaban la boca y la mano su señor.
Corona, velo y vestido blanco
La mujer que se aproxima al altar para ser bendecida su boda por la iglesia viste de blanco, lleva ornamenta de flores y recibe allá la corona o velos, según se trate, de rituales orientales o occidentales. La iglesia ortodoxa, mantiene los más antiguos rituales cristianos más tradicionales en sus símbolos. Juntamente con la bendición, se subraya el valor representativo de la corona. Durante los rituales previos a la boda, las amigas de la novia se lo ponen durante el baile central de la fiesta bajo Sant Joan Crisòstom se produce su sacralización, ya que se presenta la corona como la victòria de la virtud. Con ella se simboliza el triunfo del amor sobre el placer. Desde entonces, esto figura como el centro de la ceremonia; el sacerdote la coloca sobre de la cabeza del novio y después sobre el de la novia. De una manera analógica, el ritual occidental difunde el velo que Tertulià aconsejaba a les solteras esposas de Cristo, dado que su uso estaba atado al matrimonio. Más tarde, se convierte en una parte del vestido de la novia y, progresivamente, la velación es tan fundamental que llega a ser uno de los elementos de mayor simbolismo en la solemnidad canónica. Por lo que hace referencia al vestido blanco, simboliza la pureza, aquella virginidad que era esencial en el sistema monogámico. En el siglo XVIII, a Francia, los vestidos eran de brocados; más tarde, se tendió a los tejidos azules. En cambio, a Alemania, sí que eran blancos y los más lujosos se enriquecían con ornamentos de plata. En cualquier de los casos, novios y novias intentaban acudir al templo con sus mejores vestidos.

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EL PROTOCOLO DURANTE LA CEREMONIA
A pesar de que la palabra protocolo suena un poco antigua y rancia, resulta muy útil en el momento de preparar vuestra boda tener unas mínimas nociones del tema que harán que la organización sea mucho más fácil.

La ceremonia es el momento más solemne e importante del día y resulta conveniente observar unas mínimas normas protocolarias.

El novio debe ser el primero de llegar al lugar en el que se va a celebrar la ceremonia. La novia, por tradición puede llegar algo más tarde, pero intenta evitar esperas de más de quince minutos que pueden ser interpretadas como una falta de respeto.

Mientras espera la llegada de la novia, el novio puede optar por esperarse en la puerta o esperar dentro del recinto en el que se va a llevar a cabo la ceremonia. Dependiendo de la elección que haga (esperar dentro o fuera), variará un poco el orden de entrada al recinto. Si decide esperar fuera, la primera en entrar debe ser la novia del brazo de su padrino, después los pajes y damas de honor, el novio y la madrina, después el padre del novio y la madre de la novia y por último los testigos.

La opción más habitual es la segunda, que el novio espere dentro del recinto la llegada de su futura esposa que llegará del brazo del padrino seguidos de los pajes y damas de honor, el padre del novio y la madre de la novia y por último los testigos.

Durante la ceremonia los novios suelen situarse delante del altar o en uno de sus laterales. A partir de ellos, cuánto más cerca esté el invitado de los novios mayor es su importancia en la ceremonia.

Los primeros bancos se reservan pues, para los familiares más próximos a la pareja y después que ellos hayan ocupado sus respectivos lugares, se irán sentando el resto de familiares y amigos.

Después del enlace la pareja recién casada serán los primeros en salir seguidos de los pajes, padrinos y padres en el mismo orden que a la entrada.

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El cumpleaños del amor
Tal como se celebran los aniversarios de boda, hay quien opta por celebrar también los años que lleva con la pareja antes de casarse. Cada año tiene un nombre asignado que está relacionado con el estado de la relación.

Como es evidente, el primer año es aquel donde domina el amor y la pasión, cuando aún no hemos detectado lo que nos molesta de nuestra pareja. El segundo año domina la ternura, sigue habiendo pasión pero se llega a un estado donde lo que domina es la comprensión y el romanticismo.

Del tercero al quinto año, tenemos las estrellas, el sol y la luna. Son los elementos básicos que componen el cielo, por lo tanto, esta etapa es de consolidación del ambiente de la pareja, dándole estos astros elementales para el seguimiento de la relación. El sol hace que la luna brille de noche, sin sol no habría luna y es por este motivo que el sol va antes que la luna. Además, la luna refleja a la perfección las partes del año, según esté en cuarto menguante, creciente, media luna o luna llena, como el año, que se puede dividir en trimestres. Pero bueno, lo mejor es superar estas diferencias que hay en cualquier pareja y aceptar la pareja tal como es para llegar al entendimiento de ambas partes, para llegar a la consolidación de la pareja que ha sabido superar los contratiempos atmosféricos.

Y de los seis a los diez años aparecen los efectos atmosféricos más desagradables con una sucesión ordenada, es decir, primero aparecen las primeras nubes y los primeros vientos. Es la etapa donde se descubren las cosas que se desconocían de la pareja, y algunas de ellas molestan o desagradan al otro. Posteriormente llega la llovizna, la tormenta y el temporal, ya que estos pequeños "defectos" pueden provocar desavenencias y malentendidos.

Pero bueno, lo mejor es superar estas diferencias que hay en cualquier pareja y aceptar la pareja tal y como es para llegar al entendimiento de ambas partes, para llegar a la consolidación de la pareja que ha sabido superar los contratiempos atmosféricos.

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